protAgonizo es un monólogo escrito, dirigido e interpretado por Ester Bellver. Se estrenó en octubre del 2009 en Aretxabaleta (Guipuzkoa). En Madrid tuvo una gran acogida repleta de prórrogas y reposiciones. Saltó de una a otra sala alternativa (Montacargas, Triángulo y AZarte) manteniéndose tres años consecutivos en cartelera. En noviembre del 2011 se presentó en la sala Princesa del Teatro María Guerrero (Centro Dramático Nacional) donde también se prorrogaron sus actuaciones. Ha pasado por Palma de Mallorca, Ciudad Real, Segovia, Asturias, Murcia, Granada, varias ciudades del País Vasco, Cádiz, Barcelona, Valladolid, Sevilla, Palencia, Puertollano, Zaragoza, Albacete, Valencia, Zamora..., y en el ámbito internacional por Buenos Aires. Continúa en gira.

ESPECTÁCULO RECOMENDADO POR LA RED NACIONAL

miércoles, 8 de mayo de 2013

Una mesa

Ya estamos de vuelta de Zaragoza. Como os contaba en la última entrada, hacía seis meses desde la última actuación de protAgonizo. Tenía un poco de preocupación de que me fallara la memoria, o de haber perdido facilidad, capacidad de improvisación y fluidez con él. No ha sido así, las funciones han ido genial y me he divertido mucho jugando con las pequeñas cosas que nos brinda el directo, cosa que funciona estupendamente en este espectáculo. Nos han sacado una buena crítica en el Heraldo (pincha para leer). Da alegría que guste desde el punto de vista profesional, pero lo que más contenta me pone es sentir de nuevo cómo este espectáculo hace bien a la gente y la emociona.

Paseando el otro día por las calles de Zaragoza recordé que hacía ya seis años desde la última vez que había estado por allí. Estábamos haciendo unas funciones de El Burlador en el Teatro Principal (una producción del Teatro de la Abadía en la que participaba como actriz). Era por aquel entonces que estaba en pleno proceso de escritura de los textos de Yo prota-agonizo. Recuerdo que estuve en un bar tomando un café mientras escribía una escena. Recuerdo la mesa: estaba hecha con una gruesa madera rubia a la cual debía de hacer siglos que no la pasaban una bayeta pues estaba muy, pero que muy pringosa. Paradójicamente el recuerdo de aquella sensación tan desagradable me resulta ahora muy agradable. Quién iba a sospechar en aquel momento que seis años más tarde aquella mesa viniera a ser revivida aquí, ahora, con vosotros, o que aquel escrito viniera a ser parte de un espectáculo con el que volvería seis años más tarde a Zaragoza.

Rombo zaragozano en la fachada de una iglesia


2 comentarios:

Javier Comas Carrasco dijo...

Ser mesa. Eso quisiera yo, ser esa mesa pringosa que hoy te emociona. Ser mesa, y sentirme usada para tan bello fin. Un beso

Rotura Producciones dijo...

Querida mesa, gracias por ese pringoso beso. Aquí estoy de nuevo, apoyando mis teclas sobre tí para devolverte el saludo.