
A la función de ayer, segunda de
AZarte, vinieron 18 personas. Qué alegría me dio. Como ya os dije ha sido todo muy precipitado y no ha dado tiempo a que la voz se corra, sin embargo, la sorpresa hizo presencia. Entre el público se contaban, también por sorpresa, unos amigos con los que, tras la función, celebramos entorno a una buena cena improvisada en un barcito muy recomendable que hay allí al lado, sobre todo por la simpática dueña del bar que nos atendió con verdadera gracia. Lo pasamos muy bien. Como no tengo función hasta el sábado pude disfrutar de tomarme unos vinitos, cosa que no puedo hacer cuando tengo las funciones encima. Paradójicamente, aunque digan que el vino es muy bueno para la voz, a mí me va fatal y tengo que privarme de él cuando estoy "de servicio". El próximo finde tenemos de nuevo función en AZarte. C/ San Marcos 19. Sábado y domingo a las 21h. Que corra la voz.
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