protAgonizo es un monólogo escrito, dirigido e interpretado por Ester Bellver. Se estrenó en octubre del 2009 en Aretxabaleta (Guipuzkoa). En Madrid tuvo una gran acogida repleta de prórrogas y reposiciones. Saltó de una a otra sala alternativa (Montacargas, Triángulo y AZarte) manteniéndose tres años consecutivos en cartelera. En noviembre del 2011 se presentó en la sala Princesa del Teatro María Guerrero (Centro Dramático Nacional) donde también se prorrogaron sus actuaciones. Ha pasado por Palma de Mallorca, Ciudad Real, Segovia, Asturias, Murcia, Granada, varias ciudades del País Vasco, Cádiz, Barcelona, Valladolid, Sevilla, Palencia, Puertollano, Zaragoza, Albacete, Valencia, Zamora..., y en el ámbito internacional por Buenos Aires. Continúa en gira.

ESPECTÁCULO RECOMENDADO POR LA RED NACIONAL

domingo, 2 de mayo de 2010

Reconciliación

Al terminar la función, mientras estaba recogiendo los bártulos, una mujer se acercó a mí: -¿Te puedo dar un abrazo? Durante el largo y delicado abrazo me susurro al oído -No sé cómo te llamas pero me da igual.
Al hacer protAgonizo me doy cuenta de que el texto, el personaje, la función misma, han trascendido: me ha trascendido a mí misma. Ya no se trata de algo mío, es cosa de ellos, del público: algo se ha hecho público, eso es lo que ocurre. Entonces una mujer llega y te abraza y, en ese abrazo, lo que está es abrazando a cualquiera: al prójimo. Algo profundo se ha tocado. Luego, eso sí, volveremos a la calle, cada uno a nuestra vidita, y coincidiremos -como está mandado- en la cola del Mercadona, en el vagón de metro, esperando a salir del avión; entonces, en lugar de abrazarnos, quizá estemos -también como está mandao- empujándonos, colándonos, mirándonos mal o sin mirarnos. En fin, cosas de la guerra. Por eso el teatro es necesario, siempre lo ha sido y lo será: necesitamos ese lugar de catarsis, de reconciliación.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Depuse la máscara y me vi en el espejo.-
Era el niño de hace tántos años.
No había cambiado nada...
Y esa es la ventaja de saber quitarse la
[máscara.
Se es siempre el niño,
El pasado que fue
El niño.
Depuse la máscara, y volví a ponermela.
Así es mejor,
Así sin la máscara.
Y vuelvo a la personalidad como a un final de
[línea.

D. Fernando Pessoa

Rotura Producciones dijo...

¡Mm, Pessoa!

Anónimo dijo...

Aquí tienes mi corazón
si lo quieres matar puedes
pero como tú estás dentro de el
si lo matas, mueres..
F.Pessoa