protAgonizo es un monólogo escrito, dirigido e interpretado por Ester Bellver. Se estrenó en octubre del 2009 en Aretxabaleta (Guipuzkoa). En Madrid tuvo una gran acogida repleta de prórrogas y reposiciones. Saltó de una a otra sala alternativa (Montacargas, Triángulo y AZarte) manteniéndose tres años consecutivos en cartelera. En noviembre del 2011 se presentó en la sala Princesa del Teatro María Guerrero (Centro Dramático Nacional) donde también se prorrogaron sus actuaciones. Ha pasado por Palma de Mallorca, Ciudad Real, Segovia, Asturias, Murcia, Granada, varias ciudades del País Vasco, Cádiz, Barcelona, Valladolid, Sevilla, Palencia, Puertollano, Zaragoza, Albacete, Valencia, Zamora..., y en el ámbito internacional por Buenos Aires. Continúa en gira.

ESPECTÁCULO RECOMENDADO POR LA RED NACIONAL

lunes, 7 de junio de 2010

De bajón

No me salió bien la función ayer. 6 personas abandonaron la sala y esto, que no había ocurrido nunca, me afectó un montón. Dos personas -un matrimonio- se fue, según me dijeron a la salida las responsables de la sala, porque se puso malo el hombre y volverán el domingo que viene, pero los otros cuatro fue porque no les gustó; a uno de ellos le ofendió muchísimo el desnudo, lo que me hizo sentirme desnuda. Estaba sentado en la tercera fila, desde que se encendieron las luces del escenario le vi que dirigía su mirada al suelo continuamente evitando mirarme, después se puso algo pegado a la oreja, no sé si era una radio, para evitar también mis palabras. A cada tanto volvía yo preocupada a mirarle para ver si había funcionado por ventura lo de que “a los dos minutos se olvida el público del desnudo”, pero me encontraba con que seguía en las mismas, así durante 45 minutos aproximadamente. Yo no sabía si parar y decirle que no se preocupara, que se podía ir si quería, que le devolverían su dinero..., pensar todo esto me llevó a "trabucarme" un par de veces con el texto, lo cual me da muchísima rabia. Poco a poco vi que miraba, aunque reticente, de vez en cuando, pensé que se estaba arreglando la cosa pero, finalmente, decidió marcharse saltando ruidosamente las filas de butacas y dando un portazo. Antes de él ya se había ido yendo el matrimonio: primero él, a los 15 minutos ella, yo entonces no sabía que era porque él se encontraba mal, me dijeron que estuvo vomitando fuera (espero que no fuera por el espectáculo). Otros 20 minutos más tarde se fue una pareja de hombres que estaban en la primera fila, los dos a la vez -andaban por los 55-, también con portazo. Media hora más tarde bajaron sonoramente por la escalera central los pasos de otro hombre de unos 45 justo en medio de un momento delicado de una escena que quedó rota por completo. Alguna boca vi de los que quedaban que se abría bostezando aburrida. Yo intentaba decirme por dentro "Ester, piensa en los demás", ...lo intentaba pero, al rato, se iniciaba otra estampida: me hundí, perdí la confianza y el ritmo de la función se fue a la porra. Sorprendentemente 'otra yo' tomó las riendas, hizo la función por mí; ella se sabía de manera mecánica lo que había que hacer y qué decir: ¡se sabía el texto de pé a pá, la tía!, hizo el trabajo por mí. Después, otras personas que asistieron como público me dijeron que les había gustado; también los aplausos fueron muy calurosos, con mucha gente de pié: 'la otra', menos mal, había salvado la situación. Pero, aquí ando 'esta yo', todavía de bajón.

6 comentarios:

Juan sin Credo dijo...

No te preocupes por la poca educación de algunos espectadores que son unos cobardes. Puede ser verdad que la última parte se te cayera un poco pero a mí me volviste a hacer sonreir y hacerme reflexionar con los múltiples papeles que realizas. En esta ocasión, con esta nueva lectura, he descubierto tu faceta como cantante
Ánimo Ester eres una fabulosa ProtAgonista

Rotura Producciones dijo...

El público, si no le gusta lo que le dan, tiene todo el derecho a marcharse, no es una cuestión de mala educación ni cobardía; si es verdad que debería hacerlo de manera más delicada e intentando ser discreto eligiendo mejor el momento y forma de marcharse, más que nada por respeto a quien sí está interesado. Yo no supe reaccionar bien. Otras veces, cuando algo no previsto -como romperse un foco, por ejemplo- ha sucedido, lo he incorporado compartiendo el fracaso con el público y ha funcionado súper bien, pero en este caso no quería soliviantar a nadie y no me atreví. He pensado la posibilidad de incluir dos altos en el camino en el espectáculo donde se pueda uno largar, expresar, maldecir..., públicamente si quiere, ¿Que crees tú sin Credo?

Juan sin Credo dijo...

Mi adorada Agonista: mis padres no me dejaron palacios ni otras posesiones materiales, tampoco me enseñaron a amar el lujo o el derroche. Ellos eran humildes y sólo me pudieron educar en el respeto.

Recuerdo que cuando era pequeño y me llevaban a alguna casa donde no habia niños con los que jugar me aburría soberanamente y me tenía que aguantar.

Eso es el respeto y eso fue lo que perdieron no sólo a ti si no a los demás espectadores que ayer asistieron a tu espectáculo, a mi por lo menos me lo faltaron.

Puedo entender la indisposición transitoria del primer señor y su mujer, pero los demás fueron unos caras y, si señor, unos cobardes porque no supieron aguantar hasta el final.

Mi querida Ester el teatro, o el tipo de teatro que tú haces no es el corteinglés que te devuelven el dinero si algo no te gusta. Cuando yo voy al teatro, en este caso a una sala alternatia, voy con todas las consecuencias y si no me gusta me aguanto.

Disculpamé si he sido demasiado extenso pero lo de ayer me dio mucha rabia y lo voy a reflejar cuando escriba mis impresiones sobre mi recepción sobre tu maravilloso espectáculo.

Para finalizar, no me parece mal la idea que propones si alguien no le gusta que se vaya en el intermedio pero que no te moleste, ni a tí ni a los demás espectadores que tanto disfrutamos con la magia de tu interpretación.

Rotura Producciones dijo...

Bueno pues todo esto empieza ya a ser una bonita experiencia más, nueva y enriquecedora con la que fortalecerse. Así que, contenta quedo de haberla vivido y con la suerte, además, de compartirla en vivo y en directo contigo querido antAgonista.

Anónimo dijo...

Yo sólo puedo añadir que me apena la falta de respeto y la mala educación.
Pero, aunque hagan mucho ruido, me consuela saber que son muy pocos ¡y cobardes!.

Te mando un besi-abrazo desnudo de adornos y artificios, pero sincero...como tu ProtaAgonizo.

Lucía

Monika Rühle dijo...

los espectadores que se han ido de la funcion... ademas de forma ofensiva... seguramente eran tipos que se esperaban algo mas erotico, al tratarse de un desnudo se imaginarian yo que se y no cumplio con sus espectativas. es logico que te afecte, no eres de piedra y actuando sola estas muy expuesta y ademas percibes el publico muchisimo. deberias buscar la manera de incorporarlo, de hacer algun comentario desde tu personaje en escena, que no eres tu en realidad. algo ironico y mordaz, seguro que se te ocurre, incluso lo puedes soltar por prevencion. y entonces si alguien se va, tiene que hacerlo de otra manera y no encima con un portazo. yo me he ido de muchos espectaculos, pero nunca he dado portazos. a veces me he sentido ofendida tambien, por la razon que fuese, por muermo, por casposo, por poco interesante, presuntuoso, una vez me levante y me desmaye en el hall, otra vez porque una amiga se puso a vomitar, etc... en fin...
¡un beso fuerte a la mas graaande!