Como no hace ya tiempo de terrazas simplemente me echo a andar por toda la ciudad y lo que me encuentre. Depende de la zona me reciben de forma muy diferente: unas veces de manera sorprendentemente encantadora (ayer un señor incluso me insistió en que me comiera dos riquísimos mantecados, no uno, ¡dos!) o super despectiva y arrogante llegando incluso al insulto. Hay de todo, pero sobre todo -y esto es la alegría- abundan las sonrisas y la gente que te dice sin tener porqué "¡mucha suerte!" al despedirse. Las salidas y entradas de cines y teatros son un buen punto de ataque con los papelitos porque hay mucho aficionado, un público que todavía no he tocado mucho. Besos a todos, e.
sábado, 30 de octubre de 2010
Hacer la calle
Como no hace ya tiempo de terrazas simplemente me echo a andar por toda la ciudad y lo que me encuentre. Depende de la zona me reciben de forma muy diferente: unas veces de manera sorprendentemente encantadora (ayer un señor incluso me insistió en que me comiera dos riquísimos mantecados, no uno, ¡dos!) o super despectiva y arrogante llegando incluso al insulto. Hay de todo, pero sobre todo -y esto es la alegría- abundan las sonrisas y la gente que te dice sin tener porqué "¡mucha suerte!" al despedirse. Las salidas y entradas de cines y teatros son un buen punto de ataque con los papelitos porque hay mucho aficionado, un público que todavía no he tocado mucho. Besos a todos, e.
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